Champús naturales: el gran cambio

      Aún recuerdo mi primera experiencia con un champú natural…¡¡¡me tiraba de los pelos!!! Ya utilizaba mi propia cosmética natural casera y estaba encantada con los resultados, pero me resistía a probarla con mi pelo y tengo que admitir que al principio me decepcionó. No conseguía tanta espuma como con los comerciales, ni sentía el cabello tan brillante y sedoso. Por suerte estaba decidida a eliminar la química de mi vida así que aposté por elaborar mi propio champú natural y menos mal! Porque en muy poco tiempo empecé a verme el pelo más brillante, menos graso, más natural y mucho más sano ... y por si fuera poco se me ensuciaba mucho menos que antes y podía espaciar la frecuencia de lavado.

      Nuestro consejo: dale otra oportunidad al champú natural y no tires tan pronto la toalla. Sigue leyendo y comprenderás qué le está pasando a tu preciosa melena ;)

 

Estructura del cabello

 

Antes de nada vamos a explicar cómo está formada nuestra cabecita peluda. El cuero cabelludo es la piel que protege al cráneo de las agresiones externas. Digamos que es como la piel del resto del cuerpo, pero un poquito más gruesa. La capa más externa de esta piel es la epidermis, y en ella se encuentran unas “cavidades” llamadas folículos pilosos, de los cuales nacen cada uno de nuestros cabellos. Estos folículos pilosos contienen glándulas sebáceas, encargadas de lubricar naturalmente al cabello, y una serie de tejido conjuntivo y vasos sanguíneos que proporcionan al pelo las sustancias necesarias para su crecimiento. Esta es la parte viva del pelo y requiere un cuidado que viene desde dentro. Por ejemplo, una deficiencia en vitaminas, una dieta desequilibrada o los cambios hormonales puede alterar su crecimiento. Son situaciones puntuales que pueden hacer que nuestro pelo se debilite y se caiga más en un momento determinado.

 

Imagen: http://www.capilatis.com.ar - Estructura esquemática de la fibra capilar
Imagen: http://www.capilatis.com.ar - Estructura esquemática de la fibra capilar

 

Cada pelo tiene una raíz ubicada en un folículo piloso y un tallo que a medida que crece sale del folículo por encima de la epidermis. Esta es la parte que nosotros vemos, la fibra capilar  y, biológicamente hablando, está muerta ¡¡pero eso no quiere decir que no debamos cuidarla!! 

A rasgos generales, cada fibra capilar se compone en un 70% de agua, 30% de proteínas y un pequeño porcentaje de grasas y minerales. Además, cada fibra está recubierta por una cutícula de queratina, que es la responsable de proteger al pelo de todas las agresiones externas (rayos UV, viento, frío, agentes químicos…) y además le confiere las propiedades al cabello (permeabilidad, resistencia, plasticidad y elasticidad). La queratina se dispone sobre la fibra capilar como una capa de escamas alineadas unas sobre otras. Cuando, por diversos factores, el pelo se daña, esta hilera de escamas pierde su formación compacta y se abre, lo que hace que se pierda el agua del interior del pelo, que al deshidratarse se debilita y pierde fuerza y brillo.   

 

Fuente: Pinterest
Imagen: pinterest - Cutícula vista al microscopio electrónico

 

¿Qué es un champú y por qué lo necesitamos?

 

La palabra champú deriva del inglés “Shampoo”, que significa “masajear”. El objetivo del champú por tanto es masajear el cuero cabelludo para eliminar la suciedad y la grasa. Las partículas de grasa no son solubles en agua (se repelen) y por eso necesitamos algo que las agarre y las arrastre. Las moléculas del jabón eliminan la grasa producida por las glándulas sebáceas, donde quedan atrapadas las células muertas del cuero cabelludo, la suciedad, o las sustancias que nos apliquemos en él, como lacas, gominas, etc. Esta grasa o sebo debe eliminarse periódicamente por razones que van más allá de lo estético, ya que supone una importante fuente de microorganismos que pueden favorecer las infecciones.

Vale, y si el champú es tan necesario en nuestras vidas ¿qué de malo hay en usarlo? ¿Por qué han surgido movimientos como el “No-poo” que promueven lavar el pelo exclusivamente con agua y vinagre? Pues el problema está en que la gran mayoría de champús convencionales llevan una serie de ingredientes no muy saludables para nuestro cuero cabelludo y son tan agresivos que no sólo quitan la grasa acumulada sino que eliminan el propio sebo natural!! Nuestra piel responde a esta agresión generando más grasa por lo que, al final, entramos en modo bucle: el pelo genera más grasa, se nos ensucia antes, necesitamos lavarlo más a menudo, se elimina el sebo natural, el pelo genera más grasa.. y así hasta el infinito! A parte de todo esto, como estamos eliminado la barrera protectora natural de nuestra piel, el pelo se debilita, las escamas de queratina se abren y se pierde humedad. Por eso nuestro pelo puede verse seco o encrespado si lo lavamos sólo con champú así que necesitamos añadir mascarillas, suavizantes, sérum y todo tipo de accesorios capilares que no hacen más que enmascarar el problema.

 

Vamos a ver qué ingredientes tóxicos en los productos capilares debemos evitar a toda costa (seguro que muchos ya te suenan familiares):

-          Sodium Lauryl sulfate (SLS) y derivados. Son tensioactivos (jabones) muy agresivos que pueden irritar, causar eczema o enrojecer y secar la piel, particularmente en altas concentraciones o cuando se usan con frecuencia. Bien es verdad que proceden del coco, pero la solución final resultante de los procesos a los que se somete es de carácter químico. Además no son biodegradables por lo que suponen una fuente importante de contaminación. Se usan tanto en geles de ducha como champús porque son baratos y hacen mucha espuma.

-          Siliconas. Aparecen en el INCI con el sufijo -xane, -cone, -conol (Dimethicone, Dimethiconol, Cyclopentasiloxane…) Están presentes sobre todo en mascarillas y suavizantes. Estos componentes se pegan al pelo y lo recubren formando una fina película que le da aspecto brillante y sedoso. Pero esto es sólo un espejismo  ya que la fibra capilar está sellada y digamos que no “respira”, no recibe hidratación y se dificulta la regeneración natural de las células. Al aplicarlos se produce una sensación de brillo y suavidad que es ilusoria, ya que enseguida notaremos el pelo más sucio y nos obligará a lavarlo con más frecuencia, entrando en un círculo vicioso del que es difícil escapar!

-          Aceites minerales. Aparecen con el nombre de Petrolatum, Paraffinum liquidum, Mineral Oil… Se utilizan en lugar de aceites vegetales porque son muy baratos, pero son derivados del petróleo por lo que no son afines a nuestras células y no nutren en profundidad sino que se limitan a dejar una capa sobre la superficie de la epidermis que impide la transpiración normal de ésta.

-          Alcoholes. Son muy volátiles y actúan como disolventes, conservantes y potencian la penetración cutánea de ciertos compuestos. Ej. Methyl alcohol, Alcohol Denat, Isopropyl alcohol, PEG…). Hay una gran variedad de alcoholes y no todos son tóxicos, lo mejor es informarse antes de comprar.

 

Y por supuesto los parabenos y ftalatos, que se ha comprobado que actúan como disruptores endocrinos y que son tan frecuentes en los productos cosméticos.

 

Los champús naturales: los grandes incomprendidos

 

Con este combo de ingredientes tóxicos que componen los champús y productos capilares tradicionales creo que no quedan dudas de pasarse a una alternativa un poco más saludable. Pero cuando dejamos de usar estos productos nuestro pelo puede parecer más seco, sin vida, apagado, encrespado…  El pobre ha estado ahí aletargado, sin respirar, y necesita un tiempo de aclimatación para recuperarse. Por otro lado, los champús naturales hacen ninguna o menos espuma que lo que estamos acostumbrados y esto al principio no gusta nada. Pero te aconsejamos que no decaigas y tengas constancia, si estás dispuest@ a pasarte a los productos capilares naturales sigue en tu empeño, en un tiempo verás los buenos resultados y tu pelo estará sano y equilibrado, y el que haga menos espuma no significa que limpie menos!!

 

En AROMAKIT queremos facilitarte este proceso detox y acompañarte en este cambio y por ello creamos el KIT CAPILAR 3X1, en el que encontrarás todo lo necesario para elaborar tres productos  indispensables: un champú fortificante, una crema suavizante y un tónico reparador, con las propiedades estimulantes y revitalizantes del romero y con activos específicos para recuperar el brillo, frenar la caída del cabello y recuperar su belleza y vitalidad. Romero, Panthenol, Queratina, Inulina.... ingredientes muy sencillos pero muy eficaces que combinados entre sí aportan a tu cabello lo que necesita para estar sano. 

 

Lo bueno de fabricar tu propia cosmética natural casera es que sabes exactamente cómo y de qué está hecha, además de la satisfacción que supone cuidarte con un producto elaborado por ti mismo ;) En cada kit vas a encontrar toda la información y utensilios para que no te falte de nada y elaborar tu cosmética natural desde cero así que no tengas miedo ¡el mayor error que puedes cometer es no intentarlo!

 

Hasta aquí el post de hoy, esperamos que te haya servido para entender los cambios que sufre nuestro pelo y porqué es importante cuidarlo de forma natural. Si tienes dudas o comentarios, puedes dejarlos aquí, escribirnos a info@aromakit.eu o encontrarnos en redes sociales.

 

Saludos aromáticos!! 

 

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