agua de lluvia: Al mal tiempo buena cara

Con la llegada del otoño llegan también los días grises y lluviosos, que parecen volvernos melancólicos y menos activos. Para muchos, la lluvia resulta un elemento engorroso en nuestra jornada: atascos mañaneros, calles atestadas de paraguas, colada tendida que se vuelve a mojar… Pero no todo son inconvenientes, ya que el agua de lluvia presenta excelentes beneficios para nuestra piel y cabello. Es un agua muy blanda, con baja concentración de sales, y está libre de cloro y otros químicos presentes en el agua del grifo y que pueden resecar la piel.  

Las aguas blandas son excelentes para las pieles sensibles y atópicas. Su uso continuo previene la formación de arrugas y la deshidratación del cuerpo y además produce más espuma en el jabón, ya que la carga positiva de muchas sales inactiva la acción de los tensioactivos. Por otro lado, la caída de las gotas de lluvia sobre nuestra piel nos aporta un suave masaje que estimula la circulación y limpia los poros de impurezas. 

Para aprovechar este gran recurso que nos brinda la naturaleza, recoge agua del segundo día de lluvia (para que el aire esté más puro y libre de contaminantes) en un recipiente limpio y guárdalo en la nevera hasta su uso. Deberás utilizar este agua en un máximo de dos días o congelarla si quieres para otra ocasión. Aplícala como tratamiento facial según tu tipo de piel con estas sencillas recetas con ingredientes naturales:

  •           Piel grasa : Añade el zumo de un limón y una cucharadita de miel a un vaso de agua de lluvia. Aplica la mezcla sobre el rostro por la noche, dejar secar y aclara con el mismo agua. La miel y el limón son productos astringentes y por lo tanto tienen propiedades que facilitan la limpieza de la piel, liberándola de impurezas y disminuyendo además su secreción seborréica.

  •      Piel seca y/o sensible: Mezcla a partes iguales el agua de lluvia con yogur natural y aceite de oliva. Obtendrás una especie de mascarilla nutritiva e hidratante. El ácido láctico del yogur alivia las irritaciones de la piel y el aceite de oliva aporta ácidos grasos y vitaminas que la nutren en profundidad. Aplica una fina capa de esta mascarilla sobre la piel del rostro y el cuello, dejar actuar unos minutos y aclara con agua de lluvia.

Ya no tienes excusa para no ponerle al mal tiempo buena cara!

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