La esencia de las aromáticas

Aceites esenciales y cosmética natural suelen ir de la mano y muchas veces, como es el caso de AROMAKIT, se llega a la cosmética natural cuando descubres el potencial de estas esencias en el tratamiento de problemas de la piel.

Los aceites esenciales son el alma de las plantas, los principios activos que actúan a través del olfato, el tacto o el gusto. Cada aceite tiene su carácter, su particularidad, su propia personalidad y transmite la vitalidad, la energía y la vibración de la planta. Por esta razón la elaboración de productos cosméticos con aceites esenciales es una cuestión de belleza, de salud y de bienestar físico y psíquico. Porque cada minúscula gota de aceite esencial contiene un precioso regalo de la naturaleza.

 

Los aceites esenciales son extractos preciosos de las plantas aromáticas que se obtienen mediante la destilación de las plantas secas por arrastre de vapor de agua. Desde Avicena tenemos constancia del uso de extractos de esencias en fórmulas destinadas a la curación, y más tarde, los árabes los emplearon para fabricar perfumes y remedios destinados al cuidado de la piel y el masaje. Después de un tiempo de silencio, en los últimos años se ha visto un resurgir de la aromaterapia (o utilización de aceites esenciales para prevenir y curar enfermedades), y  son cada vez más los farmacéuticos, científicos y médicos que integran entre sus terapias el uso de estas esencias. 

 

Las plantas aromáticas se sitúan en la cúspide de la pirámide del reino vegetal por su complejidad y por su capacidad de sintetizar una esencia que varía según el entorno en el que se desarrolla lo que les ha valido el adjetivo de “inteligentes”. Esta esencia se encuentra en la estructura interna de la planta aromática, dentro de unos sacos microscópicos que se va llenando a medida que va creciendo la planta. Estos sacos  representan entre el 1 y el 3% de la totalidad del vegetal y pueden localizarse en diferentes partes de la planta: hojas, raíces, flores, tallo, fruto, corteza, rizoma, oleoresina. 

 

Los aceites esenciales cumplen con diferentes funciones orientadas a proteger a la la planta.  Actúan por ejemplo, como reserva de energía cuando la intensidad solar es más baja y pueden proteger al vegetal del sol intenso. Plantas tan comunes de nuestro paisaje como el jazmín o la lavanda producen la esencia en sus pétalos para atraer a los insectos polinizadores, como mariposas y abejas, y los aceites esenciales que se producen en las maderas delos árboles como es el Pino silvestre, o en las raíces (en el caso del jengibre), protegen al árbol o la planta de sus depredadores, desprendiendo un olor desagradable para los insectos.  

 

Estos extractos están formados por diferentes sustancias orgánicas como alcoholes, acetonas, cetonas, aldehídos, éteres, etc. de gran complejidad pudiendo algunos de ellos contener hasta 100 moléculas  y principios activos diferentes que ejercerán una acción distinta sobre el organismo. Así, encontraremos aceites esenciales con efectos antiséptico, calmante, estimulante, antivírico, analgésico, tonificante. Con una buena selección de aceites esenciales puedes tratar prácticamente todas las necesidades de tu cuidado personal y de tu bienestar. Tenemos la suerte adicional de que nuestra cálida cuenca mediterránea alberga uno de los mayores grupos de plantas ricas en aceites esenciales como la lavanda, el romero, el tomillo, el orégano, el hisopo o la menta piperita y abundancia de árboles cítricos que contienen la esencia en sus hojas, pétalos y frutos. Un abanico enorme donde elegir.

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